Día de la Militancia

Diagonales / Un 17 de Noviembre de 1972 volvía al país, el General Juan Domingo Perón, a partir de entonces se conmemora el Día de la Militancia. El militante es la esencia de cualquier partido político, con todo el folklore que tiene en sí mismo
17.11.2011 | 09:06 Comentar    |    Facebook Twitter
Forjadores de un cambio social
Los Apóstoles de Perón

Como cada año, hoy conmemoramos el Día del Militante Peronista. Para quienes formamos parte del Movimiento Nacional Justicialista, esta fecha reviste gran importancia ya que recordamos a millones de compañeros; quienes con su entusiasta y tenaz lucha, lograron que el General Perón pudiera regresar a nuestro país; luego de 17 años de forzoso exilio. Sin pedir nada a cambio; y a pesar de las innumerables persecuciones, encarcelamientos, muertes y desapariciones de las que han sido víctimas; estos soldados incansables supieron defender el sueño de una patria Justa, Libre y Soberana.
Y es también en pos de una sociedad más justa y solidaria que los compañeros Néstor y Cristina han retomado de aquella generación esa actitud militante; recuperando la discusión política profunda y dándole protagonismo a la juventud. Y hablamos de PROTAGONISMO porque UN MILITANTE BUSCA SIEMPRE FORJAR UN CAMBIO SOCIAL, SIENDO PARTE ACTIVA DEL MISMO.
Como militantes del Proyecto Nacional y Popular; nos sentimos orgullosos del Gobierno que tenemos; pues nadie- después de Perón- ha hecho tanto por las banderas del Justicialismo: Soberanía Política, Independencia Económica y Justicia Social. Con profunda convicción, Néstor Kirchner y Cristina Fernández han apostado a la defensa de los Derechos Humanos y han ampliado los ya consolidados. Se han elevado las jubilaciones y los salarios básicos; y trabajadores y asalariados poseen hoy una mayor participación en la riqueza de nuestro país, entre otros innumerables avances.
Y ese es el resultado de un trabajo militante. Porque nuestro compromiso es en lo cotidiano, con la gente que menos tiene: escuchamos sus reclamos e intentamos aportar soluciones. Los militantes de esta nueva generación nos metemos en el corazón de aquellos luchadores de 1972, convencidos de que es posible transformar la realidad de todas las personas que han quedado en situación de desigualdad.
Mucho hemos logrado, pero aún hay mucho por hacer. Este momento histórico nos convoca a seguir generando espacios de debate de ideas para el desarrollo de un pensamiento estratégico; cuyo único objetivo sea la construcción del Proyecto Nacional y Popular Latinoamericano.
Desde nuestra agrupación saludamos a todos los compañeros. Para ellos, un fuerte abrazo peronista.  


En nuestro día
Gabriel Dos Santos

Un 17 de Noviembre de 1972 volvía al país el general Juan Domingo Perón, después de diecisiete años de forzado exilio. A partir de entonces se conmemora el Día de la Militancia Peronista. Escribo estas líneas pensando en qué significa para mí la militancia. Comencé a militar como muchos otros compañeros en el año 2003, con la llegada de Néstor Kirchner al Gobierno. Lo cual para mi generación, que nació con la dictadura y pasó toda su adolescencia en la década de los noventa, tiene un sentido particular, ya que esa década hizo en términos culturales, todo lo posible para transformar a la política en algo frívolo, decadente y corrupto. Por lo tanto mantuvo a gran parte de la juventud en la vereda de enfrente. Pero la llegada de Néstor y Cristina le devolvió a la política su esencia, su materia prima: la militancia.
La militancia le da a uno sentido de pertenencia, de lucha, de sacrificio, de entrega, de responsabilidad y de constancia. Un militante relega sus sueños y ambiciones personales por los del conjunto, todo esto parece, en un principio muy duro, una tarea titánica, y lo es, si no tenemos un motivo, una razón, pero para el militante peronista existe un motor, que lo hace vencer todas las adversidades, y es concebir a la política como una herramienta de transformación social. Ese, compañeros, es mi motor, es el que me hace levantar todas las mañanas; y además de las responsabilidades normales de cualquier ciudadano, aporto mi grano de arena para una patria mejor para todos.
Ser un militante peronista es un orgullo, levantar las mismas banderas que tantos miles de compañeros han defendido incluso con su vida a lo largo de décadas, nos hace partícipes necesarios de nuestra realidad, nos involucra en la transformación que está teniendo nuestra patria, desde cada aula, club, casa, fábrica, oficina… nuestro aporte debe ser siempre revolucionario, nunca mezquino y personalista, de esa manera cuando en el futuro miremos a nuestros hijos a los ojos, lo haremos con orgullo y la mirada limpia, sabrán que hemos dejado todo por una patria justa, libre y soberana. ¡Feliz Día Compañeros!

Federación de Cooperativas Evita - Jefatura de Gabinete de la Municipalidad de La Plata 


La militancia como vocación
Gastón González

La militancia política puede tener diferente intensidad. Con esto quiero decir que una persona puede vivirla o experimentarla de distintas formas (en tiempo, lugar, nivel de compromiso, etc.). Es decir, las muchas maneras de involucrarse en política pueden ser encuadradas con la denominación de "acto de militancia".
De todos los casos que podemos encontrar, me quedo con el que, a mi entender, es el grado más puro e intenso al que puede aspirar un militante: la militancia como vocación; como proyecto de vida en donde el hombre y la mujer depositan toda su energía, su capacidad, sus ideas, sus creencias y su pasión. Como el profesional, el deportista o el emprendedor empresarial; el militante tiene todos sus días comprometidos en su proyecto que es la participación política, ocupando y desarrollando la tarea que el momento le requiera.
Pero hay una característica que es insoslayable para la interpretación y comprensión de lo que es un militante: su pertenencia política. Y es allí donde encontramos una diferencia sustancial: están los militantes del Partido "X" y está el "militante peronista".
A las características de todo militante, el militante peronista le agrega algo fundamental que lo distingue y lo marca, como un sello que le otorga identidad: la historia del peronismo (heroica, contradictoria, pesada) que lo carga y le da sentido, lo compromete y lo interpela, lo obliga y lo expone.
Y en esa convicción, en ese sentimiento, en esa creencia emparentada con lo religioso, nos encontramos los militantes peronistas; que sabemos de apretones de mano y de abrazos cuando nos cruzamos con un compañero. Y lo hacemos con ganas, porque sabemos que "está en la misma", sea en La Plata, en el Conurbano o en La Quiaca: un compañero lleva a Perón y a Evita en el corazón y eso es suficiente.
Y la militancia, que es una actividad que apuntala una construcción colectiva, da también un lugar de pertenencia, con el que el militante se referencia y en el que se comparte todo: las buenas y las malas. Allí están los compañeros de todas las horas. Los "hermanos". Con los que se lucha, se discute, se aprende y se sigue. Siempre se sigue.
Vaya este párrafo final para mis compañeros de la Agrupación "Vuelta de Obligado" con quienes, además de la militancia, hemos compartido la amistad, que agregada al compromiso político, hacen de una agrupación política, una organización fuerte e inclaudicable.

Agrupación peronista - Vuelta de Obligado 


El ayer y hoy
Elsa Beatriz "Chukhu" Miranda

Militar es creer y comprometerse con la solidaridad humana, respetando los pensamientos y valores de los demás. Es un sentimiento con pasión por los ideales y los sueños. Esos sueños de construir una patria igualitaria para todos, porque eso es creer en la verdad, en nuestra ideología, nuestras convicciones, levantando las banderas y sobre todo compartiendo con los compañeros la lucha de la Justicia Social. Hay una razón porque vivir y otra razón porque morir.
Yo era hija de trabajadores que se sacrificaban por darme un mejor vivir. Es por eso que me comprometí con jóvenes que teníamos los mismos ideales, y una misma realidad social y política de nuestro país.
Es por eso que los grandes ideales se conquistan no abandonando la lucha, tomando como ejemplo los 30 mil desaparecidos y los pañuelos blancos de la ronda de todos los jueves. Es por eso que digo hasta la victoria siempre.
 
Partido Justicialista - Frente para la Victoria de Berisso


Abrazamos a la Argentina, abrazamos a Ensenada
Agrupaciones Kirchneristas 

Abrazamos un proyecto, un modelo, una idea, una forma de pensar. Abrazamos las ganas de cambiar, de crecer, de luchar. Abrazamos una convicción convencidos del camino que teníamos que recorrer. Abrazamos una causa, una razón, un país, una ciudad. Abrazamos a la Argentina y a nuestra ciudad, Ensenada. Y empezamos a creer, a trabajar, a forjarnos un futuro. Nosotros, los jóvenes que volvemos a ser protagonistas de la política. Locamente transgresores, desafiantes de nuestro tiempo, curiosos y ambiciosos de empezar a ser parte de una de las transformaciones más importantes de nuestro tiempo.
Sí, aquí estamos. Convencidos del lugar que ocupamos siendo jóvenes militantes de este proyecto Nacional y Popular que se inició en el 2003 de la mano de Néstor Kirchner: Porque nos sentimos parte, nos dieron la palabra y la posibilidad de participar… porque la política volvió a tener el sentido genuino de cambio social. Porque confiaron en nosotros, en nuestra ganas y le dieron rienda suelta a nuestros sueños.
Alguna vez Néstor Kirchner expresó: "A los jóvenes les digo: Sean transgresores, opinen, la juventud tiene que ser un punto de inflexión del nuevo tiempo" Y vaya si ha sido así. Nosotros, los jóvenes sabemos la oportunidad histórica que nos han delegado. Somos ese punto de inflexión, la bisagra de un tiempo que se niega a volver sobre sus pasos y mira con alegría y optimismo el futuro. Por eso militamos y defendemos este proyecto Nacional y Popular levantando las banderas de la igualdad y la justicia social. Por los que están y por los que cayeron defendiendo sus ideales. Somos jóvenes militantes convencidos y agradecidos a este nuevo tiempo que nos da las herramientas para seguir levantando el legado que nos dejó Néstor Kirchner y que hoy se cristaliza en Cristina, nuestra Presidenta…
Por eso, hoy, más que nunca, "Los pibes", los jóvenes, decimos ¡"Ni un paso atrás" compañeros! ¡Néstor no murió, Néstor vive en la fuerza de esta juventud! Sigamos sembrando este proyecto en cada ciudad en cada barrio. Con la Fuerza de la juventud, Con NUESTRA Fuerza. Feliz día del militante y hasta la victoria… ¡Siempre!

"Los Pibes" y "Ni un Paso Atrás" - Ciudad de Ensenada


Ni un paso atrás
Estanislao Picado Scolari

Hoy se festeja el día del militante en honor a la vuelta del general Perón al país tras casi dos décadas de exilio obligado. Recordamos los 17 años de proscripción, a los compañeros fusilados en el 56, a la Resistencia, a nuestra Juventud perseguida, secuestrada, desaparecida, a esa militancia que nunca bajó los brazos.
En la actualidad, y a 39 años del retorno de nuestro líder, la juventud sigue siendo el sostén del proyecto nacional y popular; identificado en el 54% de los votos que, en las últimas elecciones llevaron a la reelección de nuestra actual conductora, Cristina.
En 2003 fuimos testigos de la llegada al gobierno nacional de quien es hoy nuestro referente, Néstor Kirchner. El referente de los jóvenes que militamos por la transformación de la realidad y la profundización de este modelo. Veníamos de años en los que hablar de política implicaba acciones clientelistas, corrupción y políticas neoliberales; pero el pago de la deuda, el rechazo a la conformación del ALCA en la Cumbre de Mar del Plata en 2005, el bajar los cuadros de los represores y los juicios por la verdad, lo convirtieron a Néstor en el soldado y heredero del legado peronista. Ese que los jóvenes militantes, o sea la JP, esperó por años.
Fueron estas políticas despreciadas por los conservadores tanto propios como ajenos -porque debemos reconocer que tenemos de éstos también entre nuestras líneas- las que despertaron una y otra vez a la juventud, las que mostraron esa rebeldía que lo caracterizaba, al creer que nada era imposible antes de intentarlo.
Y fue eso lo que nos trasmitió, el sentimiento de ser argentinos, federales, peronistas; el deseo de construir una América Latina unida y la pretensión de hacer política, entendiendo a ésta como la única forma de garantizar la Patria libre, justa y soberana.
Cómo no rendirle homenaje, en este día, a ese hombre que dejó su vida por sus principios, por un proyecto, por un cambio para todos los argentinos, que resignó su salud hasta el extremo de dejarnos con su imagen plasmada en esa Plaza de Mayo que lo despidió en 2010 con una tristeza de esas que acontecen pocas veces en la historia. Donde las colas interminables para despedirlo se confundían con los abrazos porque se había ido uno de los nuestros, un militante que nos guió, nos acompañó y nos seguirá acompañando.
Es por ello y por el sentir de su ausencia tan reciente que me tomo el atrevimiento desde la Agrupación Política Domingo Mercante, de llamar en el día de la fecha a un festejo reflexivo, festejo por lo que Néstor nos dejó y también a un llamado reflexivo por el lugar de donde habíamos partido, lugar al que no tenemos ni debemos volver.

Agrupación Domingo Mercante


Volver a la militancia
Roberto Serafín García

Hace 28 años, después del proceso más oscuro de nuestra historia, volvía la democracia. Jóvenes y no tanto, mujeres y hombres salían a militar por sus ideas, convencidos que la consigna principal era la vida. Ganó esa consigna, y junto a la democracia se abrió una etapa de esperanza, ilusión y compromiso para una legión de militantes que vivían en las entrañas del pueblo y trasmitían su sentir.
Comenzó también una etapa en los partidos políticos que te envolvía y te transportaba por todos los rincones de la sociedad. Años inolvidables de pasión y compromiso político detrás de ideas claras.
Las dificultades no fueron pocas y mucho menos sencillas. Las demandas de la sociedad crecían más rápido que las respuestas y los golpistas estaban agazapados esperando algún momento.
Lo que ocurrió ya forma parte de la historia política argentina y hay ríos de tinta escritos. Pero podemos agregar también, que muchas cosas iban cambiando en el interior profundo de los militantes partidarios.
Las ideas no se percibían claras -muchas veces contradictorias- y las dificultades para trasmitirlas eran notorias. Los pragmatismos rompían andariveles que ya antes se habían corrido y los militantes "acataban" decisiones partidarias con poca convicción. Ya no estábamos mezclados con la sociedad porque nos costaba explicar casi todo. Ya no había comunión y mucho menos con los que más sufrían la desigualdad. La brecha era cada vez más grande y la esperanza de revertirla no alumbraba ninguna posibilidad. Contradicciones, nula credibilidad, pobreza y anemia militante. Faltaba poco.
Llegó el 2001. La crisis social y política tomó su peor cara.
Un gobierno más que débil, el sistema de partidos políticos volando por los aires y la pobreza haciendo estragos.
Crisis social, institucional, política y de la propia militancia que tomaba nota de cuán lejos se había apartado del camino en las ideas y en sus prácticas.
En 2002 comenzó la reconstrucción. Se superó la crisis institucional primero, con muchas dificultades y demoras e incluso lamentando vidas por represión. Comenzó la restitución del tejido social dominado por la pobreza, tarea a la que le falta mucho todavía. Y creo también, que sin visualización aún ahora, comenzó la reconstrucción del sistema de partidos políticos -nuevo, distinto y con participación de organizaciones sociales- y en consecuencia comenzó también la revalorización de la política.
El escenario político argentino, casi vacío por algún momento, se va poblando de actores políticos que comienzan a trasmitir "de a poco" sus mensajes con claridad.
Mensajes claros provienen de ideas claras, e ideas claras concluyen en "programas" claros. Sólo ha pasado una década, y falta un tiempo todavía. De todos modos ya nada será como antes. Nadie podrá por si solo. Renacerá el dialogo amplio con los que tienen o tenemos coincidencias centrales, y en esa diversidad se construirá la fortaleza: la de mirar a la sociedad desde la sociedad misma y luchar por la igualdad social. Para que haya un crecimiento con justicia que, sumados a la libertad e igualdad, nos pongan en el camino del progresismo. Camino que saludamos volver a encontrar.
El horizonte aparece claro, como las ideas y las acciones. La adrenalina aumenta, no importan los años. Vale la pena volver a la militancia. 

Congresal del Partido GEN


Un pueblo que confía en sí mismo, el máximo logro de este proyecto
Santiago Berestein

Con más de diez años de vida, nuestra agrupación vive hoy una experiencia nueva. Desde nuestros orígenes, es la primera vez que la militancia juvenil empezó a ser considerada como un actor político con entidad propia. Hoy sin duda la juventud vive una época dorada. Desde 2003 a la fecha somos parte de un proyecto que nos contiene; que nos integra; que nos escucha; que nos hace parte de las transformaciones más importantes desde los años de Eva y Juan Perón. Hoy los jóvenes escribimos parte de esta historia y sin duda queremos ser los artífices de nuestro destino como pueblo, siempre anhelando la grandeza de la Patria y la felicidad del pueblo argentino.
Repasando los hechos que marcaron la historia de nuestra patria, nuestra militancia siempre dijo presente y siempre fue protagonista. Desde la Revolución de Mayo, la Revolución del Parque, los postulados de Forja, el 17 de octubre, la noche de los bastones largos, el Cordobazo, los desaparecidos, los caídos en Malvinas, los jóvenes de la vuelta a la democracia, los que resistieron los noventa y los excluidos en 2001. Todos momentos que tuvieron y tienen como protagonistas a los jóvenes militantes como motor de las transformaciones.
Así, esa idea de que los jóvenes involucrados y participando en política son un fenómeno novedoso no sería tan "cierta", ya que este fenómeno de participación juvenil comprometida y organizada, motivada y sustentada por convicciones, vivió muchas veces tapada bajo la alfombra y obviada por los medios de comunicación. Hoy es imposible tapar la militancia juvenil, tan ilusoria tarea es como querer tapar el sol con la mano.
Todos reconocemos en la presidenta Cristina Fernández y en el compañero Néstor Kirchner a los conductores de este proceso histórico que más transformó la realidad de la Argentina, que volvió a levantar las banderas históricas del peronismo y le cosió a la par la bandera de los Derechos Humanos a partir del ejercicio de la verdad, la memoria y la justicia. Estos logros, que han sido traducidos en la provincia de Buenos Aires por Daniel Scioli, han sido reconocidos; han recibido el voto de confianza y el abrazo del pueblo argentino en las elecciones primarias, y su espíritu se ratificó en las elecciones de octubre.
Hoy la sociedad, decidió dar un mensaje. El pueblo confía en este modelo, confía en la recuperación de la política, confía en la Asignación Universal, confía en la ley de movilidad jubilatoria, confía en la nacionalización de los fondos de las Afjp, confía en el matrimonio igualitario, confía en la quita histórica de la deuda ante el FMI, pero por sobre todas las cosas este pueblo confía en si mismo, ese es el máximo logro de este proyecto.
No hay demasiada especulación y futurología para realizar. El camino hoy está marcado y allanado. Debemos tener la humildad de los grandes, y como dijo Cristina: "Debemos dejar de lado las vanidades personales y organizarnos para que nadie pueda arrebatarnos lo que hemos conseguido". La tarea está sobre la mesa y es clara, debemos propiciar caminos e instancias de diálogo, de complementariedad, de integración de todos los espacios juveniles, comprendiendo que cada agrupación tiene su propia historia dentro del peronismo y que lo enriquecedor de construir consensos, es encontrar puntos comunes, respetando las especificidades y diversidades de cada espacio.
Tenemos el desafío de estar a la altura de las circunstancias que la historia nos propone. Y por esto tenemos la suerte de tener una Presidenta que siempre da un paso más, no retrocede ni siquiera para tomar impulso, y esa lógica es la máxima de construcción. Nuestro desafió es seguir en el camino de la militancia, seguir convenciendo a cada vecino de que este modelo es el que nos sacó del abismo, que cuando el mundo se derrumba este modelo no se cae, que este modelo devolvió la certidumbre y la credibilidad sobre el Estado argentino.

Referente de la Juventud de Peronistas Sin Fronteras