“La única meta es Londres”

Diagonales / En su paso por La Plata, señaló a los Juegos Olímpicos como el gran objetivo del Seleccionado
20.11.2011 | 11:17 Comentar    |    Facebook Twitter
Delfino mano a mano con Diagonales en la nota en donde habló sobre su actualidad personal y también de la selección argentina Delfino mano a mano con Diagonales en la nota en donde habló sobre su actualidad personal y también de la selección argentina
Carlos Delfino pasó como un huracán por La Plata. Vino hasta la Secretaría de Deportes provincial para presentar un ciclo de clínicas que dará por todo el territorio bonaerense cada vez que sus compromisos personales se lo permitan y, tras la formalidad, atendió a todos los medios de prensa para desgranar sus vivencias post torneo Preolímpico, de lo que viene para la Generación Dorada con Londres 2012 como epicentro, de su incertidumbre por el futuro inmediato y de las andanzas de un grupo que sin proponérselo, se instaló como referente ineludible del deporte argentino de todos los tiempos.

-Pasó el Preolímpico que fue la fiesta ideal, en casa, con el equipo completo. Ahora se vienen los Juegos que están lejos pero al mismo tiempo cerca, ¿cómo los espera?
-Es un torneo muy importante para nosotros a nivel grupo. Un Juego Olímpico es siempre un torneo importante ya para estar, imaginate si además sos candidato a una medalla. Nosotros fuimos a Atenas y estábamos contentos de estar en la ceremonia inaugural y después terminamos yéndonos con la medalla de oro. Después fuimos a Beijing, con esa experiencia a cuestas, y fuimos con el cuchillo entre los dientes para seguir peleando y nos trajimos otra medalla. Ahora es casi seguro que será la despedida de un grupo que es único, que se lleva muy bien adentro y afuera de la cancha, que logró muchas cosas, y eso le da un plus a todo. Es el plus romántico que tiene nuestra historia. Ahora, por un tema biológico, de recambio, este torneo va a ser especial y creo que todos vamos a prepararnos de la mejor manera para llegar de la mejor forma y seguir haciendo historia. Hoy, la única meta de todos nosotros es prepararnos para ese torneo, independientemente de lo que haga cada uno en sus ligas.

-Pasaron tres entrenadores, se fueron algunos jugadores, tuvieron bajas importantes y el grupo siempre se mantuvo igual, ¿cuál fue la clave?
-El grupo tiene un par de llaves que son fundamentales. Es un grupo con mucho talento, que para el entrenador siempre es una ayuda. También es un grupo que está muy unido, que también suma para los técnicos, sobre todo cuando uno de ellos entra al grupo. También este grupo mantiene las ganas de seguir ganando cosas, de pelear cosas importantes. Y  la llave fundamental es que cuando entramos al primer día de concentración, cuando nos juntamos para la preparación de un torneo, cada uno de nosotros se saca la mochila del ego, deja el yo de lado y se esfuerza para que el equipo sea lo más importante, para que las cosas salgan bien como grupo. Hemos tenido grandes entrenadores y han sido fundamentales para todo lo que hemos logrado. Pero también tenemos hombres con talento, basquetbolístico y humano, que permite que todo funcione de la misma manera. Eso es lo que más se va a extrañar cuando la edad de algunos los obligue a irse de la Selección, cuando haya que asumir el recambio. Esa es la mística de este grupo y los entrenadores siempre supieron usarlo en beneficio del equipo.

-¿Hay recambio para la Generación Dorada?
-Es la gran pregunta que se hacen todos y quizás la respuesta tiene que llegar sola, con el tiempo. La Liga Nacional está muy competitiva, los jugadores crecen. Está lo que hizo la selección que fue a los Panamericanos, que más allá de la posición final fue muy bueno; está lo que hizo el seleccionado U 19 que fue muy bueno. Eso marca que hay talento y que los jóvenes tienen mucho para dar. La respuesta para meterse en el equipo mayor llegará con el tiempo y los que sigamos en la Selección, ojalá podamos ayudar para que el recambio sea lo más leve posible a nivel de resultados y también a nivel de grupo. Biológicamente hay que asumirlo y llevarlo cabo de la mejor manera posible.

-¿Toman consciencia de lo que ustedes significan en los más chicos?
-Es algo muy lindo. Cada vez que me toca hacer algo de esto, me toca el corazón. Con la gente de la Provincia hemos hecho una clínica en Luján, otra en Quilmes y la verdad es que es algo hermoso. Nosotros a nivel deportivo hemos crecido mucho y cuando nos tocan vivir estas situaciones nos damos cuenta de lo que significamos para los más chicos. Y entonces cambiamos los roles. Hace unos años nosotros mirábamos a los profesionales y queríamos absorber todo lo que se pudiera y estar mucho tiempo con ellos para sacar algo, para que nos sirviera en nuestro crecimiento. Ahora nos toca estar del otro lado y tenemos que aportarles lo nuestro, que sea positivo para ellos, que sepan como logramos nuestros lugares. Nos pasan cosas muy locas, vivimos momentos únicos y cuando la gente nos cuenta los sacrificios que hacen para vernos, o cómo nos ven por televisión. Cuando uno se pone la camiseta y entra a la cancha, no lo dimensiona, no nos damos cuenta de la gente que está detrás de cada uno de nosotros.

-Esas medallas que no se ven, pero también se cuelgan en el pecho
-Uno no lo piensa cuando está jugando, cuando está dentro de la cancha. A mí me tocó hace unos días, junto a Luifa Scola, ir a Santiago del Estero a jugar un par de partidos amistosos y dar unas clínicas de básquet. Nos contaba gente que nos fue a ver, que vivían en el medio del monte y nos veían en televisores que funcionan a querosén. Después de escucharlos, le decía a Luis que uno no piensa en eso, está jugando, concentrado en el partido y resulta que hay gente que hace esas cosas para vernos. Hay mucha gente que se enganchó con el equipo, que nos toman de ejemplo, que valoran a un grupo que a pesar de los nombres y lo que hace individualmente, se sigue sacrificando y privilegiando al equipo. Ahí es cuando le das más dimensión a todo esto y te da un empujón muy grande para seguir adelante.

-Vacaciones largas, una temporada más corta de lo previsto, ¿sirve para llegar descansado a Londres o los va a afectar como equipo esta cierta inactividad?
-La temporada más larga que he tenido es la de pesca, porque aproveché a fondo en Santa Fe. Parece que efectivamente la temporada de la NBA va a ser más corta, todavía no asoma la solución definitiva y ojalá llegue cuanto antes para poder empezar a trabajar. Uno tiene que escuchar a su propio cuerpo, las ganas de jugar que tiene, y si el conflicto se estira, alguna de las ofertas que tengo la voy a empezar a considerar seriamente. Quiero ponerme una camiseta y estar en la cancha otra vez porque extraño el juego y necesito competir. Lo ideal es que vuelva la NBA y estar en ese torneo que es lo máximo y te exige lo mejor.

-¿Y si la solución no llega?
-Yo pongo las cosas en la balanza y hay ofertas de Europa y de la Argentina. De eso no me puedo quejar. Pero por la experiencia que tuve antes, sobre todo cuando fui a Rusia, hay que balancear bien qué es lo que más conviene, si la parte económica o la parte familiar. Hoy está la chance de jugar acá, cerca de mi familia, y eso me llama la atención. Pero se verá como van las cosas, qué es lo que ofrecen y después decidir en función de ello. El mundo ideal es que se solucione lo de la NBA y reinsertarme allí. Si no se da, veremos qué es lo que más me llena a nivel deportivo, a nivel competitivo y a nivel de tranquilidad.

“Aprovecho para aportar mi granito de arena”

El Lancha, uno de los más carismáticos jugadores de esta Generación Dorada, aprovecha estos
tiempos de indefinición en la NBA para realizar clínicas en el ámbito de la Provincia de Buenos Aires, iniciativa que le permite conectarse con el inmenso cariño que ha generado.

-¿Qué está haciendo con la provincia de Buenos Aires?
-La idea surgió de una iniciativa de la Provincia, más precisamente de la Secretaría de Deportes, y consiste en realizar clínicas y campus de básquetbol para los más chicos. Empezamos la semana pasada y seguiremos cada vez que mis compromisos profesionales me lo permitan.

-¿Qué significa?
-Una alegría muy grande. Es devolver un poco el cariño a la gente que siempre nos apoya cuando nos ponemos la camiseta de la Selección. Ahora me encuentra en un momento distinto porque estoy parado con el lockout en la NBA y así aprovecho esto para aportar mi granito de arena, socialmente hablando, que es algo que me gusta como interactuar con los chicos, enseñarles un poco de mi deporte.

También explica su parecer sobre estas clínicas, el secretario de Deportes, Alejandro Rodríguez:
"Nos anima el espíritu de emulación que provocan estos grandes deportistas. Nos encontramos con un hombre maravilloso más allá de lo que es como deportista. Más allá de lo que transmite desde lo conceptual, como jugador de básquet, es un excelente transmisor de los valores que nosotros le queremos inculcar a los chicos de la Provincia".