jueves, 17.05.2012

El Pampa Sosa, filoso: "Cuando volví al club me dijeron 'atento al Gato'"

21.12.2011 | 16.43 Comentar   |   FacebookTwitter
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El Pampa Sosa recibió a Diagonales.com en la intimidad de su casa
Deportes /  En una entrevista exclusiva, el Pampa Sosa le pegó duro a Sessa, Gisande, Ortíz, Morant, Delmar y hasta a Troglio. Primera parte de una nota imperdible con el ídolo.
Por Federico Cejas
fcejas@diariodiagonales.com.ar / @fachi81

Roberto Carlos Sosa es una voz más que autorizada en Gimnasia. Ídolo del club tripero, el Pampa dejó la actividad profesional del fútbol y siente muchos resquemores por su partida del club, a la vez que acusa directamente a hombres de peso en el Lobo, tales los casos de Gastón Sessa y Walter Gisande.

En un mano a mano imperdible, el ex goleador tripero habló en exclusiva con Diagonales.com y repasó su actualidad, la del Lobo, y los hechos que más lo marcaron en su relación con el club que ama desde siempre.

-Roberto, ¿cómo decidiste retirarte del fútbol?, ¿fue una situación traumática?
-Antes de ir a Suiza, podría haber seguido jugando en otro nivel porque tenía propuestas de equipos en Italia, de la Serie C1 y de la B (el equivalente a la C y D de acá), pero creí que ya había dado todo en esta maravillosa carrera. Digo maravillosa porque al margen de sucesos de dispar sensación, de alegrías o tristezas, logré conocer lugares, estadios, personas, amigos, dirigentes que me ayudaron a formarme como persona sobre todas las cosas.

-¿Dónde terminaste jugando?
-En junio, en el Rapperswil-Jona, de la serie C1 en Suiza, un lugar espectacular.

-¿Cuál es el recuerdo más impactante dentro de una cancha de fútbol?
-Varios… los goles en los clásicos platenses son inolvidables. El 18/3/1998 me quedó grabado en la piel, el 3 a 0 a los pinchas en el Bosque, hice dos goles, fue algo inolvidable....

-¿Qué te genera, a nivel personal, haber sido el último jugador en vestir la camiseta número 10 que usaba Maradona, en el Nápoli, y con un Estadio San Paolo con 80mil personas?
-Lo más grande fue, luego de ese partido, conocer a Diego en el propio vestuario del Napoli y llorar como un nene. Fue algo sin igual… ¡cuando entró y preguntó por mi, me temblaban las piernas!

-¿Y lo más triste que vivió en el fútbol?
- El ultimo año en Gimnasia, sin dudas. Sentí impotencia por los manejos institucionales. Confié de personas que, pensé, querían al Lobo como lo quería yo…

-¿El presidente Walter Gisande, por ejemplo?
-Sí, él me desilusionó por completo. Cuando nos encontramos en Nápoli me dibujó un futuro azul y blanco. Yo tenía firmado con el club un contrato en blanco por una temporada más (NdR: la cifra acordada era de 600 mil euros al año). Lo rechacé por el Lobo, cuando podría haber continuado ganando plata y estar tranquilo (NdR: En Nápoli Sosa es ídolo total. Muchos dicen que detrás de Maradona, viene el Pampa como máximo estandarte de los napolitanos).

-¿Y qué pasó?
-Walter (por Gisande) le dio poder a Madelón, un tipo que no tenía nada que ver con la historia del club. Lo dejó entrar a su casa y apenas se fue, ¡le metió un causa por 500 mil dólares! Construyó un castillo de arena, que se derrumbó en dos segundos por intereses personales, económicos....

-¿Y qué rol jugó Gastón Sessa, capitán tuyo y de tus compañeros en ese momento?
-El único capitán que tuve en Gimnasia fue el Topo (NdR: por Guillermo Sanguinetti, legendario defensor tripero). El Gato también me desilusionó. Cuando llegé alguien me dijo “atento al Gato”… no se equivocaron. Pensé que hablaba con el corazón y en cambio hablaba con el bolsillo, con sus propios intereses.

-¿Qué te hace pensar así?
-Y, cosas que pasaron. Mirá: una vez nos reunimos en Capital Federal con Walter (Gisande), estaba él (Sessa), Mariano Messera, Chirola Romero, Teté González, el Tornado Alonso y yo. Jamás reclamamos algo, no cobrábamos hacía meses, y él dijo: si no nos pagan, nos vamos... nosotros nos miramos y dijimos ok, te bancamos Gato. Luego nos fuimos todos, o nos hicieron ir (puede ser que hubiera terminado un ciclo), pero él se quedó y firmó un contrato en dólares, por dos años, y apenas vio que no jugaba se fue y le metió una carta documento al club… ¿te parece poco?

-Y encima llegó el descenso...
-Sí, pero se veía venir. Con Chiro (Romero), Mariano (Messera), Tete (González), el Tornado (Alonso), Maldonado y yo, hasta sin jugar, no sé si hubiese pasado. Mirá lo que sucedió con Morant y Ortiz: siempre esperaban que a los técnicos de Primera les fuera mal para agarrar ellos, y el destino les devolvió la trompada. No ganaron un partido, se lamentaban siempre, lloraban, siempre tuvieron intereses personales… ¿qué experiencia tenían? Vivieron el club, son los máximos responsables de lo que sucedió.

(La segunda parte, por la tarde)
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