viernes, 24.05.2013

Toma y suspensión de clases en la facultad de Naturales

Sociedad /  Los estudiantes ocuparon el edificio administrativo. El decanato decidió levantar el dictado de cursadas. Iban a debatir hoy cambios en la reglamentación de los viajes de campaña. Una asamblea decidió no aceptarlos y pidió que se baje el proyecto.
20.04.2012 | 13.02 Comentar   |   FacebookTwitter
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Estudiantes de Naturales toman el edificio administrativo de la facultad (Fotos: Matías Adhemar)
Por Bibiana Parlatore
bibianaparlatore@gmail.com

La facultad de Ciencias Naturales no dicta clases. La decisión fue tomada esta mañana por los directivos de la unidad académica, en virtud de la toma del edificio administrativo que llevan adelante los estudiantes en rechazo a cambios en la reglamentación de los viajes de campaña.

La toma se inició para impedir que sesione el Consejo Directivo. No obstante, el cuerpo se autoconvocó y sesionó en una dependencia del Museo de La Plata sin el claustro estudiantil, aunque no trató el punto de la polémica. Sólo analizaron la protesta y la toma, que calificaron de una “violencia innecesaria”.

En la sede de 60 y 122 los estudiantes permanecerán hasta pasado el mediodía, cuando realicen una nueva asamblea. Y pese a que no se dictan clases en las aulas, algunos docentes dictaron sus materias al aire libre, sobre escalinatas de algún edificio o en ronda, sobre el pasto.

Los estudiantes rechazan la nueva reglamentación por considerarla “restrictiva”: “limita los viajes de 1º y 2º año y no garantiza que todos los estudiantes puedan realizarlos”, señalaron los asambleístas. Además, criticaron que para los dos primeros años de las carreras sólo se pueda viajar a no más de 350 km de la ciudad: “Ese no es un valor académico, por lo que no puede ser un condicionante”, argumentaron.

Respuesta. A la salida de la sesión del Consejo, la decana Alejandra Rumi explicó por dónde pasa la reforma que se elevó para la discusión del cuerpo. Señaló que lo que se busca es optimizar recursos y ordenar el trayecto educativo de los alumnos, para aprovechar al máximo las experiencias de campo conforme a los conocimientos y herramientas adquiridos en las cursadas.

Tras confirmar que la facultad “va a cumplir con el financiamiento del cien por cien de los días de campo que necesita cada estudiante para acreditar y recibir su título”, Rumi explicó: “Si se divide la formación básica (1º y 2º año) y la especial (de 3º a 5º), donde en la última parte se comienza con la especialidad, y atendiendo a que los primeros años de las carreras son los más numerosos, proponemos que del 100 por cien de los días, que son 20, acrediten el 40%, y el restante 60, lo hagan de 3º a 5º año”.

Es que, además de ser los cursos más numerosos, durante los primeros años es cuando se registran los mayores índices de deserción. Otro punto que se evalúa es el recorrido académico hecho en esa instancia: “Un chico que sale al campo en 1º año, en realidad, es una manera explorativa, es el primer contacto con la naturaleza, pero todavía no tiene muchas herramientas. El caudal de conocimiento que se llevarán de ese viaje no será igual si lo hacen cuando estén más avanzados en la carrera. Y eso es un viaje costoso. Entonces, la idea es ordenar el trayecto formativo”, dijo la decana.

La misma argumentación sirve para explicar por qué se intenta disponer que en los primeros años los viajes no sean a más de 350 km de distancia de la ciudad.

“En tanto –continuó Rumi-, buscamos que quienes ya están en la formación especial cumplan con el 60% restante de los viajes, porque ya tienen herramientas para analizar y comprender la materia, y más definida su vocación, están más orientados hacia la disciplina que quieren estudiar”, concluyó.

Según el currículum, los estudiantes de Antropología, Geología y las carreras Biológicas deben acreditar 20 días de viajes de campaña, a excepción de Paleontología, que está dentro de las Biológicas, que se exigen 30.

Un viaje de campaña puede llegar a costar entre 70 mil y 100 mil pesos, dependiendo de las distancias y de la cantidad de alumnos.

La partida presupuestaria que designa la Universidad por ese concepto es de 960 mil pesos.

Por último, Rumi justificó la suspensión de clases, criticada por los estudiantes que permanecen en asamblea: “Pese a que el edificio administrativo está separado del lugar de las aulas, no se puede traabajar: No podés tomar examen en un lugar si en el otro no podés entregar un acta. El circuito administrativo tiene que funcionar al mismo momento que el circuito docente”, concluyó.
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