miércoles, 19.06.2013

François Hollande es el nuevo presidente de Francia

Se impuso en la segunda vuelta electoral al actual mandatario Nicolas Sarkozy, quien no descarta abandonar la política, con un 51,9%. De este modo y tras 17 años, el socialismo retornó al poder francés.
06.05.2012 | 15.49 Comentar   |   FacebookTwitter

El nuevo mandatario francés, Francois Hollande
François Hollande es el nuevo presidente de Francia al imponerse al actual mandatario, Nicolás Sarkozy, tras celebrarse hoy la segunda ronda de las elecciones francesas. Los primeros sondeos oficiales le dan a Hollande un 51,9% de los votos, frente al 48,10% de Sarkozy.
 
De esta manera, la izquierda vuelve al poder 17 años después de la salida de François Mitterrand y recupera de este modo el Elíseo, en unas elecciones que estuvieron marcadas por la mayor crisis económica y social del último medio siglo y en los que la abstención se ubicó en un 19,5%.

El triunfo de Hollande es, en cierto modo, un voto castigo contra Sarkozy, que venía arrastrando en los últimos años los peores índices de popularidad de un jefe de estado que se recuerdan en décadas.

Con esta victoria, el nuevo mandatario se se convierte a los 57 años en el séptimo presidente de la Quinta República, el primero de la izquierda desde su admirado Mitterrand (1981-1995) y permanecerá cinco años a la cabeza de la quinta potencia económica mundial y uno de los países líderes de la Eurozona.

"Estoy preparado para dirigir el país", había repetido el viernes pasado el dirigente socialdemócrata, que prevé como primera acción como presidente electo llamar esta noche a la cancillera alemana Angela Merkel para garantizarle su disposición a mantener la alianza franco-alemana que viene impulsando la zona euro, siempre que Berlín acceda a introducir en el tratado de austeridad europeo una cláusula de apoyo al crecimiento.

Por su parte, el líder de la Unión por un Movimiento Popular y jefe de estado saliente, Nicolas Sarkozy, es el último mandatario en caer en las urnas, arrastrado por el fantasma de la recesión económica, después de los de Grecia, España e Italia.

Convencido de sus posibilidades hasta el final, el candidato conservador había apostado todo a un viraje hacia la extrema derecha para seducir a los votantes de Marine Le Pen (Frente Nacional), pero la estrategia no dio los frutos esperados, ya que le hizo perder al electorado centrista. Ahora se enfrenta a la primera derrota electoral de sus 30 años de carrera y, como él mismo anunció, es muy probable que decida retirarse de la vida política.

A Hollande, en cambio, le esperan importantes compromisos internacionales en los que tendrá que demostrar en los próximos meses su condición de gran estadista: tras una visita prometida a Berlín, viajará a Estados Unidos para la reunión anual del G8 y luego de la OTAN y, tras los comicios legislativos de junio, participará en su primera cumbre de la Unión Europea.
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