El karateca Martínez seguirá detenido
Por Martín Soler
noticiasplatenses@gmail.com
@martinenlared
“Entiendo que hay nuevos elementos incorporados en la investigación los cuales lejos de beneficiar la situación procesal de Osvaldo Martínez, lo incriminan aun más”. En 24 palabras y 162 caracteres del extenso fallo al que accedió Diagonales.com, dos jueces de la Cámara Penal de La Plata rechazaron el planteo de libertad del karateca quien permanecerá detenido en la Alcaidía Roberto Petinatto de La Plata. Su defensa “el lunes” presentará “la nulidad” de la resolución.
A una semana de la presentación, los camaristas Alejandro Villordo y María Silvia Oyhamburu entendieron que Martínez debe quedar detenido. El primero sostiene su postura en la declaración de Javier Quiroga –el otro imputado, y en la nueva prueba incorporada en la investigación. La segunda hace foco en la pericia psicológica de Martínez que lo describe como personalidad “moralista y rígido en sus ideas” con rasgos “persecutorios, defensivo, desconfiado, tímido, introvertido, encerrado en sí mismo, escrupuloso, narcisista, autoexigente” con “signos de apasionamiento, seducción. Egocentrismo y posesividad”.
Villordo también formula una crítica al fiscal cuando detalló que “a un mes y medio de la masacre; Quiroga “se presentó a declarar testimonialmente, pasando desapercibido por la Instrucción actuante”. El camarista da crédito parcial a la versión aportada por Quiroga en su declaración indagatoria, que ubica a Martínez en la escena del crimen como único autor de la masacre. “Tal declaración no deja de tener valor convictito su relato en cuanto ubica a Martínez” en la escena del crimen a la hora crítica ya que esa situación está corroborada “en las reiteradas aseveraciones del remisero Marcelo Tagliaferro” quien reconoció a Martínez “como la persona que saliera del departamento a recibir a la última víctima”.
El camarista también tomo para su análisis el informe de las forenses de Asesoría Pericial, Silvina Cabrera y Gabriela Tinto quienes concluyeron que “es difícil imaginar un solo victimario manipulando cuatro agentes lesionantes, e intentando sujetar a la víctima a fin de evitar la defensa o huida, o la caida”. Las víctimas fueron heridas con un “destornillador o buscapolo, cuchillo y cuchilla” al tiempo que Quiroga aseveró que Martínez empuñaba un arma de fuego.
Según se establece en la causa el o los asesinos limpiaron la escena del crimen para borrar huellas. Los investigadores llegaron a esa conclusión ya que en el trágico PH de 28 entre 41 y 42 “no se hallaron perfiles (genéticos) de las víctimas” en “sectores de uso cotidiano como picaportes, griferías”.
Para Villordo el nuevo informe de la empresa de telefonía celular MoviStar que, en la mañana del 27 de noviembre en el horario en el que el karateca dijo estar durmiendo en su casa de Melchor Romero, ubica al karateca en movimiento en una zona alejada de su casa. Tres llamados impactaron en antenas distintas. El primero en la de Camino General Belgrano y 514, el segundo en la de 132 entre 41 y 42, y el tercera en la de calle 18 entre 37 y 38 del barrio La Loma.
Por último el juez recordó que cuando Martínez fue demorado por policías quienes le informaron de la muerte de su novia, la hija de ella y de su suegra, recibió la noticia “sin inmutarse”.
Por su parte la jueza Oyhamburu acompañó la postura a la que sumó el relato de testigos quienes describieron a Martínez como “celoso” y “posesivo”. “Martínez, pese a tener un horario laboral dispar al de su novia, la retiraba de su trabajo todas las noches o la llevaba a éste muy temprano, identificando este comportamiento con cierta estructura patriarcal, observando el cuidado de alguna manera obsesivo, vulnerando las propias necesidades de descanso”.
Luego de transcribir algunos pasajes de la pericia psicológica realziada a Martínez durante su primera detención Oyhamburu sostiene que “todo ello me lleva a sopesar que existen elementos que reafirman la probabilidad de una motivación femicida causada por celos o frente al deseo de separación por parte del otro, de manera directa hacia una de las víctimas, su pareja, su propiedad, idealizada para cumplir sus expectativas y cosificadas en el opuesto de sentirse excluido”.
Tras el revés judicial el letrado Julio Beley, uno de los defensores de Martínez, adelantó a este diario digital que “el lunes a la mañana presentaré en Casación el pedido de nulidad de resolución” y se retiró raudo hacia la Alcaidía para informarle personalmente a su representado que deberá seguir detenido.
56