martes, 21.05.2013
Por Alfredo Silletta

Cristina le marca la cancha a Scioli

21.05.2012 | 16.35 Comentar   |   FacebookTwitter

Alfredo Silletta
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner suspendió las actividades programadas para mañana por un fuerte estado gripal que la mantendrá en reposo por 48 horas, con lo cual la reunión con los gobernadores, antes de la reunión del Consejo Nacional del PJ, se suspenderá. La agenda de la cumbre prevé la extensión de los mandatos actuales de las autoridades del partido y la fijación de las próximas elecciones para elegir nuevos dirigentes. Además se espera la presentación de un documento en respaldo al gobierno nacional.

Cristina, como lo fue antes Juan Domingo Perón o Néstor Kirchner maneja con firmeza la conducción del peronismo y no hay espacio para que nadie le marque la agenda.

Scioli cometió un error al anunciar que si ella no es candidata el quiere serlo en el 2015. Ese comentario implicó meterle presión a la presidenta en los tiempos y en la conducción del proyecto.

El gobernador debería recordar la historia del peronismo y observar que sus líderes siempre actuaron diferente. No es un problema de derecha o izquierda, de simpatías o no simpatías, es simplemente el rol del conductor en un movimiento nacional y popular.

En 1951, la CGT y más de dos millones de militantes, en la manifestación más importante de la Argentina, presionaron a Perón para que Evita sea la candidata a vicepresidente. Perón dijo que no.
En 1972, la CGT de José Ignacio Rucci y las 62 organizaciones peronistas de Lorenzo Miguel querían que el candidato fuera Antonio Cafiero. Perón les dijo que no y puso a Héctor Cámpora.
En 1973, la Juventud Peronista realizó una de las movilizaciones más importantes con 100.000 jóvenes en la calle para que Cámpora acompañe en la fórmula al general. Perón les dijo que no y puso a Isabel.
En el 2003, el presidente Eduardo Duhalde presionó a Néstor para que Roberto Lavagna lo acompañara como vice y Kirchner eligió a Scioli.

Es así la historia de los líderes en el peronismo. Cristina manejará los tiempos y no permitirá a nadie que le digite un candidato para el 2015. Esto no implica que Scioli este descartado del 2015, simplemente que será ella la que decida quien será su sucesor.

Por su parte, el gobernador deberá leer bien lo sucedido en las ultimas horas y jugar fuerte en los próximos tiempos para ganarse la confianza de Cristina y de todo el peronismo. Son tiempos difíciles y ya no alcanzan los buenos modales.

La Casa Rosada hubiera preferido un Scioli activo frente al campo. Realizando una gran movilización de 15 o 20 mil militantes para marcarle la cancha a los ruralistas de Biolcati, a la oposición y no dudando en denunciar como golpistas a los de la Mesa de Enlace.

Scioli podría ser el candidato en el 2015. Esta muy bien en las encuestas y tiene una excelente relación con muchos gobernadores, además de la lealtad que ha mantenido con Néstor y Cristina. Pero no alcanza.

Debería recordar aquella anécdota de don Arturo Jauretche cuando en 1945, detenido Perón, llega a Buenos Aires el dirigente radical cordobés Amadeo Sabattini a quien un grupo de militares nacionalistas y civiles le ofrecen hacerse cargo del gobierno en vez de entregarle el gobierno a la Corte. Sabattini duda y no acepta. Jauretche le dirá: “Sepa, doctor, que la historia ha pasado al lado suyo y usted la ha dejado escapar. Nunca más tendrá esa oportunidad”.

Cristina es la líder de este proyecto político. Scioli es parte del mismo pero deberá cambiar si aspira a estar en la lista sucesoria de 2015. Puede empezar hoy mismo esa larga marcha poniéndose firme frente a los empresarios del campo y marcándole la cancha al grupo Clarín al anunciar el inicio de un poderoso canal provincial de TV abierta.
Twitter
39