Cristina Fernández de Kirchner En el marco de un acto donde se entregaron viviendas en diferentes partes del país a través de videoconferencia, la presidenta Cristina Fernández destacó ayer el fallo de la Corte Suprema que obliga a que “todos los medios se adecuen a la desinversión” antes del 7 de diciembre, aunque criticó la medida cautelar que mantuvo ese capítulo de la Ley de Medios frenada durante tres años.
“No quiero vivir en una sociedad con privilegiados a fuerza de presión mediática”, exhortó.
“Finalmente, después de dictarse la Ley de Servicios de Medios Audiovisuales, ley que fue votada por amplia mayoría, el 7 de diciembre deberán cumplir todos, la desinversión que prevé el artículo 161”, aseguró ayer la presidenta desde el Salón de las Mujeres Argentinas.
Después, consideró que para su gusto se tardó “un poco demasiado” en dar de baja a la cautelar que no se pronunciaba sobre el fondo de la cuestión. Después, volvió a criticar el uso que la justicia hace de las medidas cautelares cuando involucran al Estado: “Va a haber que hacer algo con el tema de las medidas cautelares, sobre todo, cuando las medidas cautelares son estrictamente de contenido patrimonial. El Estado no se puede insolventar nunca.”
“Finalmente, el fallo llegó y esperamos que todos cumplan para poder ejercer el derecho, sobre todo porque tuvimos que sacar resoluciones interrumpiendo para el resto, porque si no se cometía una doble injusticia, obligaba a demandar a todos los que no se habían amparado”, explicó, en referencia a los casos de que tenían “una, dos o tres licencias por afuera” y los que, en cambio, “tenían un bibliorato”.
“Me gustaría –y lo vamos a hacer prontamente– mostrar los tres, cuatro o cinco grupos que tendrán que desinvertir en la Argentina, la diferencia abismal que existe entre esos grupos aún cuando todavía tienen dos o tres frecuencias más de las que podrían tener, con lo que realmente tiene el monopolio que es prácticamente un bibliorato en letras allí chiquititas de licencias, canal por canal, provincia por provincia, localidad por localidad”, aseguró en referencia a la estructura del Grupo Clarín. Después, instó al ministro Julio De Vido a que su área trabaje para que los servicios de Internet sean más baratos y eficientes.
De buen humor, la mandataria bromeó sobre la seriedad en el gesto de sus ministros y, en un tramo del mensaje, confesó que ella desayuna café o mate cocido. Por videoconferencia, entregó 339 viviendas en Córdoba y Bahía Blanca e inauguró un teatro en la ciudad de La Banda en Santiago del Estero. Después, disculpó al secretario de Legal y Técnica Carlos Zannini por estar ausente porque, según contó, está ultimando los detalles de la conformación societaria de la nueva YPF que se concretará el lunes.
Después, elogió al jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, quien el miércoles dio su informe en el Congreso. “Todos nuestros jefes de Gabinete que han tenido que ir a dar un informe al Congreso lo han podido hacer con mucho orgullo y con la frente alta porque somos un gobierno que puede mostrar cosas como esta: la alegría de la gente de obtener resultados, de tener su trabajo”, consideró. Después, elogió un aspecto puntual de la presentación del jefe de Gabinete: “Me gustó otra frase que dijiste, aquello de que seguimos creciendo en medio de la tormenta, esta tormenta brutal.”
Al finalizar su mensaje, la presidenta insistió en que la Argentina está viviendo y atravesando un “pleno cambio de paradigma”, un concepto que viene repitiendo en sus últimas apariciones públicas. “Nosotros apostamos a un cambio de época y a una gran batalla cultural que tenemos que dar no solamente en la Argentina”, puntualizó la jefa de Estado.