Messi marcó el tercero y lo gritó con todo
Por Máximo Randrup
@MaxoRandrup
Jugando así la Selección Nacional reconquistará a la gente. Esa que sufre cuando los Mundiales duran menos de lo pensado y que se decepciona cuando Uruguay festeja el título continental en suelo argentino.
Los cuatro tantos fueron gracias a jugadas asociadas, con asistencia precisa y definición certera: Di María-Agüero, Messi-Higuaín, Higuaín-Messi y Sosa-Di María.
Media hora le hizo falta al seleccionado de Alejandro Sabella para asegurarse los tres puntos. Después de esa exhibición Argentina se replegó unos metros y aminoró la marcha.
En la primera etapa Argentina exhibió 31 minutos de fútbol total. En ese pasaje, el once de Sabella tuvo dinámica, precisión y contundencia. Generó cuatro situaciones y concretó tres.
En ese lapso el cuarteto ofensivo funcionó a la perfección. Las dos primeras chances de gol nacieron de los pies de Di María. A los 19 se la picó al Kun, lo dejó cara a cara con Alexander Domínguez y Agüero definió como piden los libros: abajo y cruzado. Luego de un par de minutos Di María rompió la defensa con una asistencia idéntica, esta vez para Higuaín, pero el Pipita definió afuera.
Diez minutos después otra ráfaga de buen fútbol sobrevoló el Monumental. Los protagonistas exclusivos fueron Messi e Higuaín. A los 29, la Pulga atravesó el mediocampo, avanzó por el medio y, en el momento justo, colocó el pase en cortada para el delantero del Real Madrid, que en esta ocasión no perdonó. Remate cruzado, muy parecido al del Kun. Enseguida se repitió la fórmula. Pared entre la Pulga y el Pipa, y hermosa definición del crack del Barça. Lio abrió el pie y, con un disparo alto, sentenció a Domínguez.
En el último cuarto de hora del primer tiempo Argentina bajó la intensidad y se dedicó a cuidar la pelota. Ecuador se adelantó unos metros pero careció de armas como para acercarse al arco de Sergio Romero.
Por el conformismo del seleccionado local y la incapacidad del visitante, el complemento sólo entregó emociones esporádicas.
Ecuador tuvo un par de chances pero careció de puntería, mientras que Argentina sólo aceleró en tres ocasiones.
Primero una acción personal de Messi que apiló a tres y definió arriba (tapó Domínguez). Luego sí llegó el momento del cuarto. José Sosa, que había ingresado unos minutos antes, entregó el pase hacia atrás y Di María la mandó adentro. El volante-delantero del Real inclinó el cuerpo y con el revés de su pie izquierdo dirigió la bola al lado del palo. La última de riesgo finalizó en los pies de Lio, que la picó y se fue por arriba del horizontal.
Esta victoria le permite a la Selección Nacional escalar a lo más alto de las Eliminatorias, aunque con un partido más disputado que Uruguay. El próximo fin de semana Argentina quedará libre y el seleccionado charrúa (dos puntos por debajo) podría recuperar el liderazgo.
El conjunto de Sabella aprobó un nuevo examen. Hubo un sólido desempeño colectivo e individualidades de alto vuelo. La gente se fue ilusionada.