Verón tuvo un triunfo y un emotivo adiós de su gente
Por Máximo Randrup
@MaxoRandrup
El centro de las miradas estuvo en Juan Sebastián Verón. Todos los flashes y los cantos fueron para él. La Brujita no defraudó, regaló sus típicas sutilezas y fue el mejor de la cancha. Pero además de la despedida hubo un partido. Y Estudiantes hizo lo que debía: ganar. Fue 1-0, con tanto de Mercado a los 6 minutos del segundo tiempo.
El once de Zuccarelli no brilló pero fue superior a su rival y se quedó con tres puntos que le sirven para llegar a 26. Ya superó los dos torneos anteriores, en los que había sumado 24 y 23 unidades.
El desarrollo de la parte inicial lejos estuvo de lo imaginado. Estudiantes exhibió demasiadas dificultades en su circuito de juego y eso hizo que tanto la Gata Fernández como Duván Zapata quedaran aislados del resto del equipo.
Los movimientos poco aceitados del elenco local provocaron, incluso, algún sobresalto en el plano defensivo. Hubo un par de desacoples que sólo gracias a certeros rechazos no se convirtieron en problemas para Mariano Andújar.
El Pincha tuvo mayor tiempo la posesión de la pelota pero se mostró impreciso. Hasta el propio Verón, el gran agasajado de la noche, que deleitó con algunas pinceladas, estuvo menos fino que de costumbre en la primera etapa.
Luego de dos aproximaciones, tibias y sin peligro real para el arquero de Olimpo, la Bruja quebró la monotonía con un tiro libre de media distancia. El capitán combinó potencia y precisión, y la bola salió a menos de un metro del horizontal.
La primera verdadera situación de gol fue a los 37 minutos. Excelente acción asociada de Estudiantes que finalizó con centro atrás de Jara y definición en soledad de Jonathan Silva. Ibáñez, con una estirada notable, evitó el tanto.
La segunda (y última) de peligro en el PT llegó en el descuento. Muy buen tiro de esquina de la Brujita, cabezazo abajo de Duván y la pelota salió a centímetros de uno de los palos.
El segundo tiempo arrancó con el Pincha más decidido. Se plantó en campo contrario y se adueñó de la pelota. Todavía no se habían acomodado, pero el conjunto de Zuccarelli evidenciaba mayor ambición.
A los cinco, Zapata aguantó dos marcas y sacó un remate de afuera del área que generó un córner para Estudiantes. Verón tomó la pelota, como en toda la noche bajó la ovación de las tribunas, y mandó un centro envenenado. Ibáñez salió mal y Mercado la empujó para el 1-0.
El tanto albirrojo hizo que Olimpo saliera y que, quizás de manera inconsciente, el Pincha retrocediera. La visita se adelantó y enseguida generó peligro: un remate con destino de gol rebotó en una pierna y se salvó Andújar.
Esa jugada sacudió al local, que nuevamente recuperó el protagonismo. A los 19, G. Fernández no llegó a conectar un centro de Zapata y tres minutos después el propio Duván falló un mano a mano.
Cuando quedaba un cuarto de hora para el cierre, la Gata demostró por qué es vital para este plantel. Con una genialidad dejó al colombiano cara a cara con Ibáñez, pero otra vez el duelo fue ganado por el arquero. Fernández tuvo otra y tampoco pudo.
En los últimos diez sólo hubo tiempo para que la gente celebrara y, a los 44, le regalara a la Bruja una ovación que nunca olvidará.
El hincha despidió a su ídolo y el Pincha se quedó con tres puntos importantes para el futuro. La fiesta fue completa.