Las “viudas blancas” de Europa

20.06.2012 | 22.04 Comentar   |   FacebookTwitter

Muñecos que representan a víctimas de suicidio cuelgan de un puente en Roma, durante una protesta.
Mundo /  La crisis económica dio lugar a la desesperación final: hacer frente a una espiral de suicidios. La "horrorosa" tendencia que sacudió a Grecia crece en Italia.
Por Barbie Latza-Nadeau 

A finales de mayo, Marco Turín alcanzó su punto de quiebre. Sin trabajo por más de un año y bajo la presión de los cobradores de impuestos, el agente publicitario de 41 años tomó a su hijo de 4, Samuele, y a su hija de 14 meses, Benedetta, y los arrojó desde la ventana de su departamento en un sexto piso en Brescia, cerca de Milán. Forcejeó con su mujer para llevarla al mismo destino, pero ella escapó. Él regresó a la ventana y saltó. Murió en el impacto, pero sus dos pequeños hijos vivieron varios minutos mientras los vecinos trataban de salvarlos. La historia es trágica, pero sigue repitiéndose en escenas de desesperación a lo largo de toda Italia.

En la tarde del 10 de mayo, Arcancelo Arpino, un empresario de 63 años de los suburbios de Nápoles, entró al santuario de la Bendita Virgen del Rosario en Pompeya y se arrodilló a rezar frente a una pintura de la Madonna coronada. En el estacionamiento, se sentó sobre una pequeña pared de piedra, y se pegó un tiro en la cabeza con una pistola calibre 7.65. En su bolsillo había tres sobres sellados. Uno estaba dirigido a la Madonna, pidiéndole que cuidara de su esposa e hijo. Otro era un memo explicando la complicada situación económica de su empresa constructora Euro Construzioni. El último era para Equitalia, la agencia nacional recaudadora de impuestos de Italia, culpándolos por haberlo empujado hacia el borde del abismo con sus repetidas amenazas y sus implacables liquidaciones impositivas. "Es un momento difícil para mucha gente", dijo Claudio D’Alessio, alcalde de Pompeya. "La marca de sangre sobre el césped es símbolo del dolor que sienten esta comunidad y el país. Pero hay responsables de su muerte –el Gobierno nacional y el gobierno regional ayudaron a matarlo. Los ciudadanos están en una situación límite".

El 28 de marzo, Giuseppe Campaniello se prendió fuego a sí mismo frente a las oficinas de Equitalia en Bolonia, tras recibir la notificación de que le duplicaban una multa que no podía pagar. Murió en un centro de quemados nueve días más tarde. Nunca tuvo el valor de contarle a su esposa, Tiziana Marrone, sobre su grave situación financiera por una mezcla de orgullo y vergüenza, dijo ella. Marrone encontró la conmovedora nota suicida de su esposo: "Esta mañana me fui un poco temprano, quería decirte adiós, pero estabas durmiendo tan bien que temí despertarte. Hoy es un feo día. Les pido perdón a todos. Te amo. Giuseppe".

Turrini, Arpino y Campaniello son tres entre más de 80 italianos cuyos suicidios y muertes pueden ser relacionados con las medidas de austeridad desde principios de año. Marrone armó un grupo de las viudas de suicidas en duelo denominado "viudas blancas" por la prensa. "No puedo siquiera imaginarme cuán desesperado debió sentirse mi marido para terminar de esta manera", dijo a Newsweek tras la primera marcha en Bolonia. Su objetivo es tejer una red de familiares de víctimas de suicidios y llamar la atención sobre la dura situación de los nuevos pobres de Italia.

"La principal razón para el aumento de suicidios es la recesión y ahora la austeridad, con ambas cuestiones haciendo más duros los tiempos difíciles y reduciendo los fondos de los servicios de salud mental", dice David Stuckler, profesor de Cambridge y coautor de un reporte sobre los efectos en salud de la crisis en Europa. "Una epidemia se considera como el incremento a corto plazo en una enfermedad. Con ese criterio, los suicidios serían una epidemia".

En Grecia, que alguna vez ostentó la tasa de suicidios más baja de Europa, 1.729 personas se mataron (o lo intentaron) como consecuencia de las medidas de austeridad desde 2009. La horrible tendencia está en ascenso en España, también, donde la tasa de crecimiento de suicidios asciende más rápidamente entre los menores de 25 años, la franja más afectada por el desempleo. En Irlanda, que está en recesión desde 2009, se duplicó la tasa de casos de daños auto infligidos desde el inicio de la crisis.

En Italia la bronca parece direccionada hacia los cobradores de impuestos, y las oficinas de la agencia Equitalia han sido blanco de algunos ataques.

El primer ministro interino de Italia Mario Monti defendió el trabajo de Equitalia, diciendo que años de evasión impositiva llevaron a la actual situación de crisis. La ministra del Interior, Anna Maria Cancellieri, está considerando asignar protección militar a las oficinas de cobranza. "Quiero recordarle a la gente que atacar a Equitalia es como atacar al Estado", dijo en una entrevista con el diario La Repubblica.

La "viuda blanca" Tiziana Marrone dice que Equitalia no debería obtener beneficios por cobrar impuestos y multas que el estado ignoró por años. Dice que el presidente tecnócrata Monti "es un banquero que puede contar dinero y cobrar impuestos, pero no fue electo y no es responsable ante nadie". Dice que el gobierno interino no tiene en cuenta la desesperación de los ciudadanos. Apunta al hecho de que los parlamentarios italianos todavía están entre los mejor pagos de Europa mientras la gente es estrangulada por las medidas de austeridad. "Nos están convirtiendo en una mafia de a desesperación. ¿Y por qué razón? Esto no es democracia. Esto no es libertad".

"No quiero que nadie viva mi experiencia, pero cada día hay más viudas para consolar", dice. "Pero el problema no durará por siempre. A este ritmo, pronto habrá menos pobres, porque terminarán matándose ellos mismos".
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