Marca ciudades

24.06.2012 | 21.21 Comentar   |   FacebookTwitter
Entrevistas / 

El gurú de las urbes, el catalán Toni Puig, analiza el crecimiento de las ciudades de América Latina. Por qué Buenos Aires desaprovecha todo su potencial. "La capacidad creativa de los argentinos es innegable, pero son inconstantes", sostiene.

Por Daniela Rossi

Cada vez que llego a Buenos Aires digo: ‘ah, esto es una Barcelona grande, qué bello’. Y enseguida me surge un ‘pero’. Tendrían que esforzarse un poco más para que esta ciudad fuera el centro creativo de América latina, y hoy esto me cuesta más."

Tal son los pensamientos cuando el catalán Toni Puig arriba a la ciudad que crece de espaldas al Río de la Plata. Él tiene las facultades para decir esto, es reconocido como el gurú de las urbes, y el responsable de la transformación y el renacimiento de Barcelona. Pero su concepto va más allá. "Es necesario un plan a mediano y largo plazo para que las capitales de América latina tengan el valor, la infraestructura y el desarrollo creativo que merece la cultura, que ‘es la manera en la que los ciudadanos queremos vivir’".

Eso es lo que según el especialista deberían pensar los centros urbanos para crecer. Seguidor del Barcelona de Guardiola ("veremos cómo sigue ahora"), viajero incansable, conversador compulsivo y portador de prendas y anteojos estridentes, Puig –formado en teología, filosofía y arte- llegó a Buenos Aires esta vez para presentar "Ríos de vida, rostros de agua", la muestra en la que acompaña al catalán Joan Horrit Viladomat en Mundo Nuevo Gallery Art.

"Tengo el corazón partido y ustedes tienen una mitad", asegura sentado entre las fotografías que, paradójicamente con su actividad, retratan situaciones en torno a los ríos Ganges y Amazonas, lejos de los museos, diseños urbanos y problemáticas que en general lo ocupan. Machu Picchu y Birmania, en el oriente europeo, fueron los otros dos viajes que planearon juntos para inmiscuirse en poblaciones diferentes, atravesadas por la naturaleza y la historia.

Cruzados por otras culturas

El vínculo con un lugar cualquiera en el mundo puede ser, según él, de tres tipos: "Como turista, en el que recorres los lugares obvios, los vivís, los tocás, seguís la moda; está bien, no reniego, eso es mucho mejor que quedarse en casa. Como reportero, en donde buscás contrastes de la ciudad, algo interesante. Y como viajero en la propia ciudad, donde buscás qué te emociona, te conecta, y lo vivís". En ese estado se encuentra él con Buenos Aires, en el mismo escalafón que Barcelona. A pesar del vínculo sentimental que lo une al territorio porteño, Puig se muestra alerta. "Hay otras ciudades, que en temas de cultura están dando un salto más importante y eso me pone nervioso, porque ustedes son creativos", asegura.

¿Qué ciudades que crecieron dieron un paso al frente, según él? Santiago de Chile, Bogotá y Río de Janeiro. "En la capital colombiana hay mucho dinero volcado a la cultura, a las obras, las políticas a largo plazo. En Chile han construido el gran centro

Gabriela Mistral, un espacio para todas las artes, y la otra ciudad a tener en cuenta es Río de Janeiro", cuenta. "Si los otros trepan y vos estás estático y crecés de a poquito, quedás atrás", sostiene, aunque enseguida destaca la reciente inauguración de la Usina del Arte en La Boca, como emprendimiento positivo.

Pilares de crecimiento


"Cada ciudad debe sus objetivos, las infraestructuras culturales potentes para los próximos siete, diez años, pensar en el futuro, no en el corto plazo. Yo tengo "las 3 B", las tres ciudades que me encantan, que son puntales de la creatividad y la innovación: Berlín, Barcelona y Buenos Aires, pero esta última, que tiene un potencial gigante no lo está aprovechando". La ciudad tiene, para Puig, excelentes restaurantes, cantidad de barrios diferentes entre sí para recorrer, la calle Corrientes para asistir al teatro, artistas excepcionales, pequeños museos que recorrer, el Malba que se destaca, diseñadores interesantes y el Centro Metropolitano de Diseño, lugar que según el catalán es de visita obligada para los turistas -y los locales también-.

"Te quedas un par de días, recorres eso, ¿y después qué? Lo siento, porque Macri en lo personal ha sido muy amable conmigo, pero no veo que haya una planificación, algo que se construye con tiempo. No está la infraestructura ni el plan. Tampoco es un tema específicamente político, porque vengo diciendo esto desde 1990, aquella primera vez en la que llegué aquí. Eso me preocupa". Durante este año pasó por otras ciudades del país que le llamaron mucho la atención. "Rosario está muy interesante, se ha remodelado como ciudad. Lo que ahora se le presenta es lo mismo que a Barcelona en su momento: ¿Y ahora qué sigue? Ahí veremos", explica. En Mar del Plata, el trabajo que realiza está en proceso de la mano de la Fundación Veinte20, organizadora de "La fuerza del arte": "Es un grupo civil desde el que se propone al arte para mejorar la convivencia, la comunidad, la ciudad misma".

La capacidad individual para pensar, crear, innovar de los argentinos es innegable, según el gestor, y lo ha comprobado en encuentros con artistas, proyectos que le acercan, sitios que visita: "Personalmente tienen una creatividad increíble, un potencial bárbaro; el mejor de América latina, mucho más que el de los españoles también. El problema es el grupo, porque allí son muy inconstantes, la planificación, la gestión falla", cuenta. Más corrido del tema que lo ata a la ciudad, Puig reconoce que pueden existir otras urgencias, otras prioridades que atender para un gobierno. "Estoy de acuerdo, pero ahí es cuando propongo que trabajemos en dos manos, preocupémonos por una sin descuidar la otra. La ciudad tiene futuro en la cultura innovadora, la calidad de la gente permite que sean mejores, y eso no se lo pueden perder".
Twitter
50