martes, 18.06.2013
Por Alfredo Silletta

Cristina como interprete del peronismo. ¿Y Moyano?

27.06.2012 | 10.52 Comentar   |   FacebookTwitter

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“Nosotros los peronistas, y aquí me asumo como perteneciente y militante de toda la vida en el peronismo...”, afirmó Cristina ayer en su último discurso por cadena nacional reafirmando su pertenencia al movimiento nacional que nació un 17 de octubre de 1945 de la mano de los que “no  tenían voz”, mientras que el dirigente sindical Hugo Moyano anunciaba un paro nacional desde los estudios de TN frente a la sonrisa del CEO del Grupo Clarín, Héctor Magnetto.

Ya he explicado hasta el cansancio en columnas anteriores, que el  peronismo es un Frente Nacional policlasista conformado por los trabajadores, parte del empresariado nacional y la clase media. Nunca fue un partido político clásico sino un movimiento nacional y como tal siempre ha tenido un líder que se eleva por encima de la sociedad y que gobierna para todos los argentinos, pero especialmente para los más humildes.

El exilio forzado de casi dos décadas (entre 1955 y 1973) de Juan Domingo Perón permitió que el sindicalismo, una de las patas del movimiento nacional, tomara mayor protagonismo y con ello los primeros enfrentamientos con el líder en el exilio. A mediados de la década del sesenta, Augusto Vandor lanzó la frase “para salvar a Perón, hay que estar contra Perón”.  El viejo líder lo enfrentó en las elecciones de 1966 en Mendoza y lo derrotó. 

El General estaba muy enojado y expresó: “No me importa prescindir de un conglomerado amorfo y pactista como el de la CGT actual. No en vano la gobierna Vandor, que es un negociador típico, diplomado en dar las volteretas que sean necesarias con tal de sobrevivir. No les extrañe si corto relaciones con esta patulea infame”.

Dejando la historia y volviendo al presente, la historia parece repetirse. Desde que nació el peronismo no hay día que no se lo intente destruir. No es un problema semantico sino que el peronismo -excepto durante el menemismo- siempre ha defendido los intereses de los más pobres. Luego del triunfo de la presidenta con más del 54 por ciento de los votos y con más de 38 puntos sobre los partidos de la oposición, las corporaciones económicas y el Grupo Clarín se lanzaron a debilitar al Gobierno.

Magnetto está nervioso porque el próximo 7 de diciembre deberá adecuarse a la Ley de Medios y con ello desprendense de 270 licencias que le permiten mantener un  monopolio dominante en la comunicación.

Ayer usó a los dirigentes opositores y hoy le abre sus puertas a Moyano. Hace poco, Clarín mostraba a Moyano con las manos ensangrentadas por el crimen de Beroiz y lo consideraban un “mafioso” por haberles bloqueado la salida de su pnata, y hoy es un patriota.

El paro nacional de Moyano ha sido apoyado por la Mesa de Enlace, la Sociedad Rural, los cacerolazos, la CTA de Pablo Micheli y el partido Obrero, todos menos el peronismo.

El 30 de julio de 1973, el general Perón visitó la CGT y en un importante discurso contó que  “cuando se habla de revolución, algunos creen que se hace a fuerza de bombas y de balazos. Revolución, en su verdadera acepción, son los cambios estructurales necesarios que se practican para ponerse de acuerdo con la evolución de la humanidad, que es la que rige todos los cambios que han de realizarse. Porque el que tiene la verdad no necesita la violencia, y el que tiene la violencia jamás conseguirá la verdad…”

Sin lugar a dudas, no es Moyano, sino esta Presidenta quien mejor interpreta a Perón y trabaja todos los días para realizar los cambios estructurales necesarios para que el modelo neoliberal no vuelva al país y la Argentina sea más justa e igualitaria.

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