sábado, 25.05.2013
Por Carolina Moltrazio (*)

Por una Reforma Universitaria Latinoamericana

04.07.2012 | 15.31 Comentar   |   FacebookTwitter

Carolina Moltrazio
Es conocido en los pasillos universitarios el llamado “neoliberalismo”. Ante el interrogante de qué entendemos por el mismo, la mayoría lo tiende asociar con la “privatización”, “achicamiento de la carrera de grado”, “arancelamientos”, “desfinanciamiento”, “desguace del Estado”, etcétera. Para algunos también guarda toda una época caracterizada por las “luchas de la resistencia”: docentes, estudiantes, trabajadores, graduados, organizaciones gremiales, movimientos sociales, se remontan a las batallas que tuvieron que librar durante los conocidos “noventa”, para resistir a los embates de este monstruo. Quienes caminaron las calles y los corredores a lo largo de esos años, retoman las jornadas interminables que intentaron que este proyecto no se adueñara completamente de la educación de los pueblos.

El neoliberalismo logró materializarse a través de la llamada “Ley de Educación Superior”; la famosa LES habilita que los intereses económicos-financieros-privados financien la Educación Superior; permite que el objeto y objetivo de estudio e investigación lo pongan las empresas y una extensión concebida como “servicio a terceros”, orientada a los intereses del mercado; promueve la formación de docentes y profesionales meramente técnicos, desvinculados de las necesidades de las mayorías; impulsó el achicamiento del grado y la creación de postgrados arancelados y los cursos eliminatorios.

Planteado este esquema, quienes libraron la batalla se animaron a definir cuál era la educación que no querían y a identificar cual era el enemigo al que se enfrentaban: los capitales financieros transnacionales.
 
Años y años de resistencia, nos encontraron frente a una nueva oportunidad histórica: dado el enfrentamiento entre los grandes intereses financieros globales – que se expresa como crisis financiera internacional – el pueblo tiene la posibilidad de emerger con proyecto propio.
Latinoamérica toda tiene la oportunidad de pensar qué banca, qué comercio, qué industria, qué comunicación, qué educación necesita para construir el Proyecto Estratégico Nacional Popular Latinoamericano.

Comprometidos con nuestra historia, con nuestro tiempo, desde el Movimiento Nacional Latinoamericanista Estudiantil, impulsamos el Congreso de Educación Superior “Latinoamérica Educa”.

A lo largo de los Congresos Nacionales y de los Foros Regionales, fuimos retomando la energía colectiva, un espacio y debate construido entre todos, recuperando nuestros sueños y la necesidad de ser parte de un cambio de educación y de sociedad.

Los logros alcanzados en los últimos años, nos enseñan que estamos en un momento de avance, que demanda poner al servicio del pueblo herramientas de organización y participación que se pongan a la cabeza de las reivindicaciones populares.

Sólo con la participación de las mayorías iremos avanzando en la construcción de una Universidad para todos. Creemos que este es un año fundamental para consolidar una Reforma Universitaria Latinoamericana. Esperamos a todos los estudiantes, docentes, graduados, trabajadores, funcionarios, organizaciones gremiales-sindicales, políticas y sociales, de derechos humanos y académicos para construir un proyecto educativo nacional y latinoamericano. 

(*) Miembro del Movimiento Nacional Latinoamericanista Estudiantil (MILES), en el Encuentro Nacional Popular Latinoamericano (ENPL)
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