Lady Watts

15.07.2012 | 18.24 Comentar   |   FacebookTwitter
Cultura /  Naomi Watts, protagonista de King Kong y 21 gramos, se convierte en la princesa Diana de Gales en un filme que se estrenará en 2013. Perfil de una actriz para la que el sufrimiento se transformó en una ventaja para triunfar.
Por Susana Parejas

Tal vez, mientras se maquille para mimetizarse en Lady Di, cuando intente captar el alma de la princesa más querida en el mundo, de la mujer que sacudió la tristeza de muchos con su muerte, tal vez cuando se mire al espejo con su pelo corto o cuando se ponga el collar de diamantes en su cuello, Naomí recuerde cuando todo parecía que se iba a acabar y estaba a punto de abandonar el sueño de ser una actriz. Cuando trabajaba de niñera de los hijos de Tom Cruise y Nicole Kidman (de quien es gran amiga) porque no conseguía trabajo en los sets. Tal vez, sólo tal vez, haga un flashback al momento en que le salió el gran papel que la alejó de ese circuito de actores con gran talento pero poca popularidad que suelen pulular por las calles de Hollywood.

Fue el director David Lynch quien la descubrió en un casting para un piloto para una serie de TV; allí se encontró con esta actriz de enormes ojos azules y gran firmeza de carácter que lo supo sorprender. Esta desconocida venía con una hoja de ruta que incluía algunos títulos de poca monta, pero, como buen observador y conocedor de la materia prima de la actuación, Lynch intuyó un enorme talento y un alma hermosa que le daría la posibilidad de componer diferentes papeles. "Una combinación maravillosa", confesó luego el director.

El proyecto naufragó como serie de TV, pero se transformó en un largometraje, que le dio a Naomí la oportunidad de cumplir la profecía de Lynch. Así, El camino de los sueños (2001) –tal como se llamó aquí a Mulholland drive– casi fue un anuncio de lo que empezaría a transitar la actriz. Y que acabaría, no sólo con buenas críticas, nominaciones al Oscar, sino con aparecer en la revista Forbes como una figura que mejor inversión significó para las productoras: por cada dólar que se pagó por ella, las compañías ganaron U$S44. Claro, que esto no sólo lo logró por su cara bonita. Mucho tiene que ver su ductilidad a la hora de cargarse los personajes, su entrega y compromiso interpretativo la llevaron a ocupar este podio, que es sólo para unos pocos.

Pudo darse el gusto de filmar más de 40 películas, de ser la rubia que enamora a King Kong, una intrépida periodista (La llamada), una agente encubierta de la CIA (Poder que mata), obtener la nominación con 21 gramos, junto con Benicio del Toro –con quien tiene una gran amistad– y Sean Penn, o la secretaria del controvertido jefe del FBI, en J. Edgar, la biopic de Clint Eastwood.

Sufrir para ganar. Una sola actriz, muchas mujeres diferentes. Quizás parte de la maleabilidad y cintura para salir y entrar de personajes tan disímiles haya sido que su infancia no fue tan feliz. "Fue muy importante para mi carrera haber experimentado el sufrimiento, ya que lo hace todo más interesante", confesó la actriz.

Naomí nació en Inglaterra el 28 de septiembre de 1968. Parte de una familia disfuncional, con padres separados (su papá murió cuando tenía 7 años) y una madre que estaba a cargo de una comuna hippie y que fluctuaba de romance en romance, su niñez deambuló entre Inglaterra y la casa de su abuela en Gales, hasta que en un viaje a Australia su madre descubrió que ése era el lugar para vivir. Naomí tenía 14 años. Allí estudio actuación y hasta trabajó como modelo en Japón, algo que dijo ser la "peor experiencia de su vida, la más deprimente". Pero, todos estos mal pasos ya quedaron en el pasado, actualmente no sólo triunfa en la pantalla grande, su felicidad personal pasa por un gran momento. "Me tomó 10 años llegar a Mulholland drive, así que cuando finalmente llegó el gran momento en mi vida profesional empleé toda mi energía en aprovecharlo. Pero después me di cuenta de que me puedo dar el lujo de relajarme un poco y disfrutar de otras cosas también". Desde 2005 es pareja del actor Liev Scheriber, con quien tiene dos hijos, Alexander "Sasha" Peter, que el 25 de julio cumple 5 años, y Samuel "Sammy" Kay, de cuatro. "Ahora, mi carrera ya no es la prioridad en mi vida, pero eso no cambió sólo con la llegada de mis hijos o desde que conocí a Liev. Creo que Liev llegó a mi vida cuando comencé a tomarme las cosas con más calma y empecé a disfrutar más de la vida".

Hace poco se mostraron las primeras fotos oficiales del filme Caught in flight, donde compone a la princesa Diana, y que se estrenará en la primavera del año que viene. Dirigida por Olivier Hirschbiegel, Caught in flight es una producción británica que está basada en la obra de teatro de Stephen Jeffreys, The libertine, que trata de los dos últimos años de vida de Diana Spencer. Las primeras fotos muestran un gran parecido con Lady Di, aunque Watts tiene seis años más que la princesa cuando murió.

Seguramente, este papel se convertirá en uno de los más importantes de su carrera. "Es un honor tener la oportunidad de interpretar a un personaje tan icónico, pues la princesa Diana era amada en todo el mundo y espero poder hacer frente al desafío que supone interpretarla en la gran pantalla", declaró cuando se presentó el proyecto. Algo que se develará dentro de un año.
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