Por Pablo Spinelli
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El gobierno argentino se constituirá en querellante por la muerte de Juan Pablo Torroija en España. El hombre de 41 años, nacido y criado hasta los cuatro años en La Plata, perdió la vida hace dos semanas luego de haber sido detenido por la policía de Girona y hospitalizado sin que esa información llegara a sus familiares ni al Consulado. Tampoco fue notificado el deceso, hecho que llegó a oídos de sus padres hace dos días, después de una semana de búsqueda infructuosa para saludarlo por su cumpleaños.
La decisión de la Cancillería argentina fue confirmada a
Diagonales.com por su madre Wendy Dominguez, quien indicó que la medida fue dispuesta al considerarse la "irregularidad atroz" que se dio en torno al caso de Juan Pablo. Si bien los investigadores policiales aseguraron que se trató de un suicidio,
la familia cree que en verdad pudo haberse tratado de un crimen.
"El 24 de julio Juan Pablo cumplía años y nosotros lo buscábamos para saludarlo. Ese fue el motivo por el cual, después de varios días de búsqueda, nos enteramos de su muerte", explicó la mujer al salir del Palacio San Mártín. "El no dar aviso sobre la situación es suficiente razón para que el Argentina reclame formalmente explicaciones", agregó Domínguez.
Su vida. Omar Torroija y Wendy Domíguez se conocieron en La Plata, donde estudiaban Ciencias Económicas y militaba. De esa relación nació Juan Pablo, quien vivió en la ciudad hasta los cuatro años. Después vivió en Buenos Aires y en Caracas, a dónde la familia debió exiliarse durante la dictadura. Después lo hizo en Trelew, donde Omar se desarrolló como empresario y dirigente.
Juan Pablo se instaló hace siete años en Barcelona, dondo formó parte del importante movimiento Okupa de la capital catalana. Quería estar al lado de Jazmín, su novia de entonces, y por eso viajó. El año pasado sufrió la represión, y él y todos sus compañeros de militancia fueron echados de los viejos edificios donde vivían. Fue cuando tuvo que irse a Girona, donde murió sin que nadie se enterara durante más de dos semanas.
"En la nueva ciudad tenía pocos amigos. Todos sus conocidos estaban en Barcelona o en La Plata y Buenos Aires, sus territorios de antes. Estaba buscando naturalizarse en España y por eso tenía sus documentos en regla. En cada registro que firmaba, Juan Pablo dejaba el teléfono de su excompañera española: por si lo necesitaban, por si alguien lo buscaba", según relata el portal
Cosecha Roja.
El pedido argentino. “Esta mañana presentamos dos escritos ante los tribunales, uno de ellos pidiendo conocer las causas y circunstancias de la muerte de Torroija, y otro para que el cuerpo no sea inhumado”, explicó Felipe Álvarez de Toledo, cónsul general en Barcelona.
Si bien los investigadores policiales aseguraron que se trató de un suicidio, la familia cree que en verdad pudo haberse tratado de un crimen.
La jueza que instruye la causa tomará una decisión el miércoles, mientras la ex pareja de Torroija, y madre de una hija en común, presentará una demanda para exigir que se practiquen pruebas y se esclarezcan los hechos.
“Por el momento, hay dos causas abiertas, una por suicidio, en el Juzgado de Instrucción número 4 de Girona, y otra por robo, en el Juzgado número 1”, explicó el cónsul, quien tuvo conocimiento del caso el pasado sábado por vías no oficiales.
“La familia y nosotros mismos conocimos los hechos hace muy poco, por lo que la causa debe permanecer abierta hasta que se esclarezcan las circunstancias de la muerte de este ciudadano argentino”, añadió Álvarez de Toledo.
“La policía dice que Torroija fue detenido por un robo y que se suicidó en la celda. Aparentemente las cámaras de video vigilancia registraron los hechos, pero aún no hemos tenido acceso ni al atestado policial”, indicó.
Según la versión policial, el argentino abandonó con vida la comisaría de los Mossos d´Esquadra –policía autónoma catalana- de Vista Alegre de Girona, y falleció tres días después en el Hospital Trueta, en la misma ciudad.
“El informe forense dice que la causa de la muerte fue asfixia y que no hay signos de violencia, solo dos rasguños, uno en la mano derecha y otro en la izquierda, y tampoco daños en la columna”, indicó el cónsul argentino.
De acuerdo con el parte del hospital, Torroija “llegó vivo, inconsciente y no respondía a los estímulos”, agregó el responsable diplomático, quien se desplazó personalmente al lugar de los hechos.
La familia. La hermana de Juan Pablo, Ana Sol, contó que tuvieron conocimiento de su fallecimiento por un amigo contactado por la familia.
Según su relato, este amigo les explicó que un joven italiano, integrante como él del movimiento Okupa, pudo ver el cuerpo y relató que había sido golpeado duramente por la policía.
La familia no fue informada de los hechos y tampoco el consulado, aunque Álvarez de Toledo indicó que, respecto a la detención, es complejo determinar si se produjo alguna irregularidad, ya que la policía informa al consulado sólo si el detenido lo solicita.
Sin embargo, el juzgado debería haber informado a las autoridades consulares de la muerte de Torroija y la secretaria del juzgado ya “se disculpó” , señaló el cónsul. Esto no será un freno para que el gobierno argentino exija más explicaciones.