domingo, 26.05.2013

“Donde los multimedios terminan de grabar, ahí empezamos nosotros”

Deportes /  Es la primera película documental de Federico Peretti sobre las categorías menores de la AFA. Durante 3 años recorrió el país y lo resumió en 94 minutos. Se estrena hoy. Galería de fotos.
16.08.2012 | 15.15 Comentar   |   FacebookTwitter
Por Joaquín Sánchez
@Joacos75

“Uy flaco, pensamos que eras de Campana…”, le pedían perdón los dirigentes de Defensores Unidos de Zárate. Federico Peretti no podía creerlo. Mientras filmaba un penal a favor de Villa Dálmine, en el clásico de la región, fue insultado por los hinchas locales, quienes al final del partido lo golpearon ante la mirada cómplice de la policía lugareña; lo salvó la amistad con el árbitro, lo que le dio tiempo para explicar que venía de Capital Federal para hacer un documental y finalmente fue escoltado hasta la terminal por esos mismos directivos que un rato antes le habían dicho: “…Y que querés flaco, si sos de Campana no podés venir acá…”. Esa historia pinta sólo parte del Ascenso en el fútbol argentino, tema que eligió el propio Peretti para realizar su primera película: El otro fútbol.

El documental relata durante 94 minutos lo que son las categorías más chicas del fútbol de la AFA. Tres años de trabajo con 300 horas de grabación de 200 partidos distintos en 12 provincias para mostrar lo que muchos no conocen: personajes e historias mínimas; vestuario y pasión; amor incondicional por la redonda.

Peretti, de 31 años, se metió en el mundo del Ascenso como fotógrafo del semanario independiente “Revista Ascenso”. Pero decidió mostrarlo a fondo primero editando un libro de fotografías llamado “El otro fútbol”, y después, con el apoyo del Instituto Nacional de Cine y Artes Visuales (INCAA) y grabando con su cámara réflex digital Cannon EOS 7D, darle forma al documental que se estrena hoy, a las 18 horas en nuestra ciudad, en el Cine Select Espacio INCAA KM60, en el Pasaje Dardo Rocha (50 entre 6 y 7), y estará una semana en cartel.

En esta entrevista con Diagonales.com, el propio director, quien se dice un “apasionado” del fútbol y confiesa que de chico tenía la habitación llena de posters de la revista Sólo Fútbol y soñaba con partidos donde él era protagonista, cuenta cómo fue todo este proceso y qué espera transmitir con su película.

- ¿Cómo surgió la idea?
- Hace casi cuatro años, cuando conocí a Fernando Prieto, que es periodista e investigador y labura hace muchos años con el fútbol del ascenso. Yo recién comenzaba a sacar fotos en la Primera C y en la D, y empezaba también a pensar en mirar el ascenso desde otro costado: sacar otra clase de fotos que no eran solamente las que me pedían para el semanario que trabajaba de las jugadas o los goles, sino de las canchas vacías, de las estructuras que tienen mucho de derruido pero también mucho de historia y pasión. Charlando con él sobre esta otra mirada del ascenso, sobre lo que está afuera del rectángulo de juego, es que surgió la idea de plasmar eso mismo en una película. Buscando otras historias, otras vivencias, otros encuadres. Donde los multimedios dejaban de grabar, justo ahí empezábamos nosotros, para clarificarlo de alguna manera. Y la idea general era transmitir un poco, para el que lo conoce y para el que no, qué es el fútbol del ascenso. Que la vida alrededor del fútbol de los sábados va mucho más allá de algún incidente o de algún jugador en mal estado físico, es la vida y la pasión de muchas familias y mucha gente que tiene todavía ese espíritu amateur que se ha perdido en las grandes ligas.

- ¿Cómo resumió tanto material?
- Fue bastante difícil. Teníamos casi 300 horas de material, y tomar la decisión de qué dejar y qué sacar, fue ardua. Yo hace diez años que trabajo como montajista también, así que tengo bastante experiencia en el tema. Este fue el trabajo más difícil al que tuve que enfrentarme, seguramente influido porque es mi primera película; y la presión que eso generaba: que quedara bien, que cumpliera las expectativas… Y cuando hablo de expectativas no sólo las mías y las de Fernando, sino la de mucha gente que de a poco se fue enterando del proyecto y en cierto punto comenzó a verse reflejada en lo que hacíamos. “Por fin alguien cuenta cómo vivimos y lo que hacemos desde adentro, y no viéndonos como bichos raros”, es lo que me cansé de escuchar en las canchas de Gran Buenos Aires y las provincias del país.

Y a la hora de la edición puntualmente, fue respetar la idea de dar un pantallazo global de lo que es el fútbol del ascenso. Historias personales, más generales; pero siempre orientada hacia el mismo lado que es que el que lo conoce se vea representado, y el que no, diga: “Opa… ¿esto era el ascenso? Mirá, no sabía, qué interesante…”. Quedaron muchas cosas afueras, no sólo material en bruto sino historias que fueron sacadas completas y que mostraremos en la web o en los extras del dvd.

- ¿Qué pretende contar con esta historia?
- Demostrar que algo que pensé que no existía más todavía se encuentra: el amor a la camiseta, el espíritu amateur, el jugar al fútbol por el simple hecho de jugar al fútbol y defender tus colores, sin importar la prensa o un pase millonario. En el Ascenso también hay de lo otro, lo que se ve en Primera y en Europa, pero también me encontré con mucho de ese amor por el barrio, la familia y el hecho de jugar por el amor al club. Cuando arranqué este proyecto estaba seguro, quizá por un prejuicio, que eso no existía más. Por suerte me equivoqué. Y a medida que vas a una liga más chiquita, o a una ciudad más chiquita, eso se potencia.

- ¿Cuál fue el lugar que más lo emocionó?
- La actividad de reinserción social que se realiza en el penal de Campana con el equipo de Los Pioneros. Es un equipo integrado por presos y guardiacárceles que empezó a jugar en la liga de Campana y luego, al ganarla, tuvo que jugar el torneo del Interior y salir del penal para jugar, todo esto en medio de un gran operativo policial. Lo que me emocionó puntualmente es lo que charlé con esos chicos; cómo, en el lugar que menos pensaban, habían logrado cumplir el sueño de su vida, que era jugar en un fútbol oficial como el Torneo Argentino C. Y cómo el hombre a cargo del proyecto, el subdirector del penal, Miguel González, había confiado en ellos, algo que no había hecho ni sus propias familias en muchos casos.

- ¿Y cuál fue la cancha que más lo impresionó?
- El Estadio Único de la Quiaca. Ver esa cancha despintada, con los alambrados rotos, sin césped, con las líneas de la cancha hechas con surcos en la tierra en vez de cal…. Y darme cuenta que pese a eso que podemos ver como “limitaciones”, a ellos no les importa y juegan de la misma manera y con la misma pasión. Es emocionante. Ellos se criaron ahí, con esa cancha, con ese viento, con esos tantos metros de altura sobre el nivel del mar, y para ellos es cotidiano. Nosotros somos los raros que nos sorprendemos con eso.

- Supongo que en todo este tiempo habrá conocido muchos personajes, cuenteme de alguno en particular.
- Jorge Bireni, un pastor que trabajó el año pasado con el técnico Romano en el Club Barracas Bolívar. Llegó con el nuevo cuerpo técnico al club que ya no jugaba más en Bolívar, sino que hacía de local en cancha de Acassuso, y bajo la leyenda de “Jesús te ama” intentaba inculcarle al plantel las enseñanzas de Dios aplicadas al deporte. Ellos nos decían que no les servía para el juego en sí, lógicamente, pero que estando contenidos por Jorge podían rendir mejor. Muchos contaban problemas que tenían en sus casas o en sus trabajos, y salían a jugar cada partido con una remera que decía “Jesús te ama, el poder de Dios para vivir”. Rezaban antes de los partidos, oraban por la familia de cada uno. Muchos se acercaron a la congregación que tenía el Pastor, incluso, fuera del fútbol.

- ¿Le cerraron alguna puerta?
- Por suerte no. Más que nada en el resto de las provincias tuvimos mucha aceptación, no sólo de los clubes sino de los hinchas. Acá en Buenos Aires, muchas veces, como pasó en Zárate, vinieron hinchas a apurarme para ver “qué estaba filmando”, o invitándome a no hacerlo por diferentes causas penales. Eran cosas fuera de lugar porque yo justamente no me centré en filmar a las hinchadas. Buscaba otras historias, un nene atando una bandera en el alambrado con el amor que le inculcó su padre por los colores, no la barra que ni mira el partido. Pero muchos no lo entendieron. En el resto del país la cosa fue diferente, y muchas veces nos dijeron “gracias por acordarse de nuestro club o nuestra provincia, hace años que no venía nadie”, y nos invitaban a comer a sus casas o a los bufés de los clubes.

- ¿Tiene algún lugar la violencia, que sabemos que existe desde la barra brava hasta la policía?
- Ninguno. Me centré en la gente que ama el fútbol y hace del Ascenso su pasión para vivir, no un negocio. En Chaco, por ejemplo, presenciamos un incidente entre los hinchas de Chaco For Ever y Sarmiento, en el clásico de Resistencia, pero ví algo que acá es imposible de ver: que el presidente del club salga al campo de juego a pedir que por favor pararan con los líos. No me imagino acá a (Daniel) Passarella haciendo eso en el Monumental, por ejemplo. Eso es querer al club, no simplemente declararlo.

- Se realizó un preestreno en el penal de Campana, ¿cómo fue eso?
- Emocionante. Como estos chicos no esperaban jugar en un torneo oficial de AFA como el Argentino C, tampoco esperaban ver la película antes que la viera el público en general en los cines. Así que fue un evento muy lindo. Fuimos a ver un partido válido por la liga de Campana entre Pioneros y Santa Lucía, y luego de comer las empanadas que cocinaron en el mismo penal, vimos la película junto a los presos, sus familiares y los guardiacárceles. Al final sorteamos libros de “El otro fútbol”. Fue una jornada tan larga como intensa y emotiva. Y lo mejor fue cuando nos contaron que muchos de los chicos que aparecen en la peli, ya habían salido en libertad y que no habían reincidido, cosa que muestra que estos tipos de proyectos que apuntan a reinsertarlos en la sociedad, verdaderamente funcionan, aunque muchas veces se diga que no.

- ¿Qué va a encontrar el espectador de El otro fútbol cuando vaya al cine?
- Eso es subjetivo, en realidad. Pero creo que los que viven el Ascenso hace años van a encontrar una película que los representa. Que por fin los representa y los muestra como son. O como somos. Que les da lugar a su pasión, a sus alegrías, a sus tristezas, a sus problemas, a sus virtudes y defectos. El que no conoce nada del Ascenso, y sólo siguió el fútbol de Primera o Europa, se va a encontrar con un mundo que muchas veces no miró porque no se lo mostraban, y se va a sorprender. Yo le mostré la película a amigos que jamás fueron a una cancha o a ver un partido de Ascenso, y ahora me piden que los lleve a encuentros de la Primera D. Eso es increíble, quiere decir que realmente se entusiasmaron con lo que vieron y que antes no conocían que existía.
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